A veces me autoengaño, me invento una gran historia entre mi amante y yo, es toda una novela rosa, un mundo maravilloso, y como dije antes de el, construye castillos en el aire y yo me voy a vivir en el, hoy me doy cuenta que quizas es una proyección, yo solita construyo mi castillo en el aire y ahi estoy dias, y meses y ocasionalmente regreso a mi casa, en este mundo que pertence a la realidad...

Quiero creer en mi en que ya no voy a halar con el ni de dinero ni de deudas y mucho menos de matrimonio... y la verdad me da tristeza engañar a mi familia y a mis amigos de este supuesto matrimonio, a veces lo veo tan lejano, a veces deseo estar casada, otras veces prefiero seguir gastando mi dinero en mis viajes y en mis cosas, otras veces quiero vivir sola.

Otra vez siento que me invade la tristeza, siento un hueco en mi corazon...

Ahora que escribo esto me estoy dando cuenta que estoy en duelo desde hace meses no se dede cuando ...

Las etapas son cinco y aunque tienen un orden determinado, pueden ser vividas en un desorden que brinca de una a otra no encontrando aceptación.

1.- La Negación. "Son ideas mias" , " No soy yo, es el"

2.- Ira o enojo. ¿Porque actua asi? ¿ Que le pasa, cree que no me duele su actitud?, Mi silencio, esconde un profundo coraje..

3.- Negociación: Hablamos y llegamos a ciertos acuerdos en los cuales el o yo falla...

4.- Depresión: tristeza profunda, deasanimo, poco apetito, minusvalia y desesperanza

5.- Aceptación: En realidad esta aceptacion no es total, porque me frustra no ver avances ( lo mismo ha de decir el de mi)

Finalmente como dice Sabines, Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, mi es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están están entre dos
gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que
te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame
agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te
quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un
panteón.